Las letanías de Satanás

Sebastián Potenzoni

                                    Tributo a Charles Baudelaire
 
¡Oh! Tú SATANARIAS, emperador de la oligarquía
que los ricos, gamonales y terratenientes
siempre rindes pleitesía
privatizador de los bienes del estado
sé bien que tu pueblo nunca te ha importado.
 
Tú que crees que todo lo sabes
¡Oh! Gran señor de las transnacionales.
 
¡Oh SATANARIAS, ten piedad de nuestra creciente pobreza!
 
Tú qué regalaste un Estadio Nacional con donaciones
ahora abrirás los mares
para que China haga negocio con el aleteo de tiburones.
 
Tú que quieres desmantelar un Banco Estatal
por eso metiste a Papá Pitufo
para dejar al Banco sin capital.
 
¡Oh SATANARIAS, ten piedad de nuestra creciente pobreza!
 
Tú, gran príncipe servidor del mal,
quieres hacer del dólar la moneda nacional,
cuando el último árbol hayas talado
bajo el cielo abierto de una mina
en un trono serás consagrado.
 
Tú que con el miedo amedrentaste al que llamaste necio
para firmar, finalmente, el Tratado de Libre Comercio.
 
¡Oh SATANARIAS, ten piedad de nuestra creciente pobreza!
 
Tú que detestas a la gente valiente
quieres convertir esta tierra
en un gigantesco Call Center.
 
Tú que destruiste al sindicato de JAPDEVA
y a cambio no les diste ni una cucharadita de jalea.
 
¡Oh SATANARIAS, ten piedad de nuestra creciente pobreza!
 
Tú que tu arrogancia nadie ha superado
ni siquiera el medio campista Walter Centeno
dime a cuántos campesinos has dejado sin terreno.
 
Tú que siempre estás rodeado
de un montón de ratas serviles
que ni en broma se ganarían la vida
trabajando honradamente como albañiles.
 
Tú, SATANARIAS, que obras inconclusas inauguras
jamás caminarías solo por la calle de la amargura.
 
 
Potenzoni, Filosofía del despecho (San José: Ediciones Espiral, 2013), 89-91.