El desfile del primero de mayo (versión futurista del 2016)

Laverne

“Ya formo parte del rebaño, y siempre voy con mi pastor”
La Polla Records
 
La soledad comunista no duele tanto como la soledad del enamorado suicida.
El individuo llora a la mujer u hombre amado, el comunista celebra
la coherencia entre la fiesta orgásmicaoportunista de los trotskistas y estalinistas.
Entonces, en cierta forma, es una fiesta incomprensible para los comunistas.
 
Y sale la chillona gritando desde las "masas" sindicalistas:
"y vos no luchas, y vos no gritas contra el capitalismo"
Y el del corazón destrozado está ahí para no pensar en ella,
al fin y al cabo, es un trabajador del ICE…
El comunista, está ahí para ver los obreros en 3D,
pero obreros del sindicato.... y ahí su corazón se destroza un poquito...
 
La bulla del PAC y del Frente Amplio de alguna forma alegra a los dos....
(¡ambos adoradores del burgués Juanito Mora! ¿pueden creerlo?)
En ese mismo momento el comunista recibe un mensaje del obrero de construcción,
que “donde lo veo”, que “donde vemos el espectáculo triste y decadente”...
Y el tipo se acuerda de los compas de México, de los compas de Nicaragua,
de los comunistas del Perú, de Filipinas.... sus comunicados son como poemas...
 
Básicamente, piensa en ellos, ellos piensan en él como comunistas internacionales.
El individuo no desaparece, es singular y es indispensable para concebir la totalidad.
En aspectos estrictamente nacionalistas, el oportunistas se asemeja más
al enamorado suicida... solo piensa en la patria o en la Patricia.
Cómo si sólo existiera una Patricia o un capital nacional, o como si el capitalismo
se derrotara por medio de la gritería en el parlamento o por medio de la mayor
distribución de gritería en panfletos que llaman a votar...