Eunice Odio (1919, Costa Rica - 1974, Mexico)


Recepción a un amigo a su llegada a Panamá

Lo sigo,
lo precedo en la voz
porque tengo,
como el humo en despoblado,
vocación de acuarela.
 
Cuénteme
cómo son ahí las cosas de consumo:
 
libros,
rosas,
tintineos de golondrina.
 
Aparte de todo eso
le pregunto...

Si pudiera abrir mi gruesa flor

Yo no me dejaré humillar por las cosas irracionales:
penetraré lo que hay en ellas de sarcasmo hacia mí;
haré que las civilizaciones y ciudades se me rindan:
WHITMAN...

La clase de matemáticas

El maestro recostado en un coseno
tira entre un lirio un radical pequeño,
y el lirio eleva a quintas dimensiones
su número impreciso, en la madera.
Mil números tirados en el aire
forman letreros, sumas, alfabetos,...

Centinelas en marcha

I
 
Por dentro de tus ojos miro el mundo
y conducida, de tu mano, escucho
tu sonrisa fluvial, tu cuerda amarga.
 
Por dentro de tus ojos miro el mundo
trepando por tus venas y tus lágrimas,...

Si yo no fuera casada

Si yo no fuera casada,
me casaría con la alberca.
 
Entre el vestido de novia
y mi cabello desnudo
atracarían
mil promesas de agua.
 
Cambiaría el cielo de manos,
de rumbo azul la azucena.
 
Y yo entre la lengua quieta...

Declinaciones del monólogo

I
 
Estoy sola,
Muy sola,
entre mi cintura y mi vestido.
Sola entre mi voz entera
Con una gran carga de ángeles menudos
como esas caricias
que se desploman solas en los dedos....

Pepón de la Campa

A Pepón de la Campa,
por su metro noventa
de estatura y sus
dos mil metros de España.
 
Pepón de la Campa Campa...

Caballero meditando

Julio, 1948
 
Dormido en un columpio para niños
y perdido, despreciado por el alba...
Perdido a raíz de todo,
a raíz del propio labio.
Lo buscaban ya corazón abajo...

Al poeta William Carlos Williams

En él estaba contenida
la enramada.
 
Era su voluntad,
 
una entrada
en los claros designios
de las aguas.
 
Los sonidos del cielo
se oían con su oído.
 
(Cuando Dios hizo un ruido
que no probó la luna,
ni se aclaró en el viento,...

Max Jiménez ha muerto

A su esposa Esperadme,
 
Que entierre a mi muerto
 
Ya regreso,
pero después de haber ido
con la noche a la altura del hombre,
no más arriba que mis ilusiones,
 
Después de entrar, a saco,
por la última esquina del sonido...

Nube y cielo mayor

                                                       A los milicianos de dentro y fuera
 
Porque en España ardía la voz,
 
Ardía el vientre floral de la mujer
encinta con el mundo,
 
Ardía la arteria triste desnuda...